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"Soy un hombre de armas, un guerrero y paradójicamente al único de mi especie que admiro, empuñó solamente la palabra, su técnica fue la humildad, su táctica la paciencia y la estrategia que le dio su mayor victoria fue dejarse clavar en una cruz por aquellos que amaba"

Desde La Trinchera Del Buen Combate en Argentina. Un Abrazo en Dios y La Patria

miércoles, 22 de mayo de 2013

QUE ES LA PAZ? ¿QUE PIENSA JESÚS DE LA NO VIOLENCIA? ¿CUÁNDO ESTÁ PERMITIDO EL EMPLEO DE LA FUERZA MILITAR? ¿TIENEN QUE SER PACIFISTAS LOS CRISTIANOS?

¿QUE ES LA PAZ?
La paz es la consecuencia de la justicia y la señal del amor hecho realidad. Donde hay paz, allí «toda criatura puede alcanzar la tranquilidad en un orden bueno» (Santo Tomás de Aquino). 
La paz terrena es imagen de la paz de Cristo, que ha reconciliado el cielo y la tierra. [2304-2305]
La paz es más que la ausencia de guerra, más también que un equilibrio de fuerzas cuidadosamente sopesado («el equilibrio del miedo»). 
En estado de paz los hombres pueden vivir seguros con su propiedad justamente adquirida y cultivar el libre intercambio entre sí. 
En la paz se respeta la dignidad y el derecho de autodeterminación tanto del individuo como de los pueblos. 
En la paz la vida en común de los hombres se caracteriza por la solidaridad fraterna. 66, 283-284, 327
¿QUE PIENSA JESÚS DE LA NO VIOLENCIA?
nº 397 del YouCat, 2ª de las 4 preguntas del YouCat:
La acción no violenta tiene un gran valor para Jesús; él dice a sus discípulos: 
«No hagáis frente al que os agravia. Al contrario, si uno te abofetea en la mejilla derecha, preséntale la otra» (Mt 5,39). [2311]
Jesús rechaza a Pedro, cuando quería defenderle mediante la fuerza: 
«Mete la espada en la vaina» (Jn 18,11). 
Jesús no llama al uso de las armas. Calla ante Pilatos. 
Su camino es ponerse en el lado de las víctimas, subir a la cruz, redimir al mundo mediante el amor y llamar bienaventurados a los que buscan la paz. 
Por eso la Iglesia también respeta a las personas que, por motivos de conciencia, rehúsan el empleo de las armas, pero se ponen de otro modo al servicio de la comunidad. 283-284
¿Cuándo está permitido el empleo de la fuerza militar?
nº 399 del YouCat 
El empleo de la fuerza militar sólo es posible en caso extremo de necesidad. Para una «guerra justa» se requieren las siguientes condiciones:
1. Constancia cierta de la gravedad de la agresión;
2. Que sea la única y última posibilidad de defensa;
3. Condiciones serias de éxito;
4. Proporcionalidad de los medios empleados. [2307-2309]
¿Tienen que ser pacifistas los cristianos?
nº 398 del YouCat
La Iglesia lucha por la paz, pero no sostiene un pacifismo radical. 
Pues no se puede privar ni al individuo ni a los Estados y comunidades del derecho fundamental a la legítima defensa ni a la defensa mediante las armas. 
La guerra sólo se justifica moralmente como último recurso. [2308]
La Iglesia dice inequívocamente no a la guerra. 
Los cristianos deben hacer todo lo posible para evitar la guerra ya antes de su inicio: se oponen a la acumulación y al tráfico de armas; luchan contra la discriminación racial, étnica y religiosa; contribuyen a que se acabe la injusticia económica y social, y fortalecen así la paz. 283-284

PENSAMIENTOS DE SANTOS SOBRE LA SANTA MISA Y LA EUCARISTÍA

El cristiano debe acercarse con frecuencia al Sacramento de la Eucaristía 
La Beata Ángela de Foligno dice que el cristiano debe acercarse con frecuencia a este sacramento, seguro de que, si medita en el grande amor que en él se contiene, sentirá inmediatamente transformada su alma en ese mismo divino amor. Exhorta a que nos hagamos, como preparación, las siguientes consideraciones: ¿A quién se acerca? ¿Quién es el que se acerca? ¿En qué condiciones y por qué motivos se acerca?
La prueba suprema del amor de Jesús
La Eucaristía es la prueba suprema del amor de Jesús. Después de esto no existe nada, más que el Cielo mismo. San Pedro Julián Eymard 
¡Crezca esta vida en vosotros! 
Ánimo, pues; id a menudo a fortaleceros en la Sagrada Mesa, de la que sacaréis vida fuerte y activa. Crezca esta vida en vosotros, hasta tanto que Dios la transforme en otra de eterna bienaventuranza. 
San Pedro Julián Eymard
Para consumirse con amor en un corazón humanoToda Hostia Consagrada está hecha para consumirse con amor en un corazón humano. 
San Juan María Vianney, Santo Cura de Ars
La Santa Misa es el acto de religión más sagrado
Sepan, oh cristianos, que la Santa Misa es el acto de religión más sagrado. No pueden hacer otra cosa para glorificar más a Dios, ni para mayor provecho de su alma, que asistir a la Santa Misa devotamente y tan a menudo como sea posible. San Pedro Julián Eymard
En la Santa Misa, Cristo atiende nuestras súplicas y las mejora
La Santa Misa es como un vale que nos ha dejado Cristo, y con el cual nos presentamos al Padre para beneficiarnos del tesoro de los frutos de la cruz y de cuanto necesitamos para nuestra salvación. En la Santa Misa, Cristo atiende nuestras súplicas, las rectifica, las mejora y las presenta al Padre aludiendo al sacrificio ofrecido en la cruz. San Pío de Pietrelcina

¡Hospitalidad!
Jesús nos re-paga cien veces por la hospitalidad que le mostramos. 

Santa Teresa de Jesús - Doctora de la Iglesia
Paraíso sobre la tierra
La Sagrada Comunión es Paraíso sobre la tierra - Santa Magdalena Sofía Barat
La castidad no es posible sin la Eucaristía
La devoción al Santísimo Sacramento y la devoción a la Santísima Virgen, no son simplemente el mejor camino, sino que de hecho son el único camino para conservar la pureza. A la edad de veinte, nada sino la comunión puede conservar puro el corazón de uno... La castidad no es posible sin la Eucaristía - San Felipe Neri 

La Pasión de Jesús 
No podemos separar la Sagrada Eucaristía de la Pasión de Jesús
- San Andrés Avelino

Esforcémonos por no perdernos una Sagrada Comunión
Esforcémonos por no perdernos una Sagrada Comunión, apenas si podemos causar a nuestro enemigo el diablo una mayor alegría que cuando nos alejamos de Jesús, quien suprime el poder que el enemigo tiene sobre nosotrosSanta Margarita María Alacoque
¡Cuéntenme como muerto!
Cuando oigan que yo no puedo ya celebrar la Santa Misa, cuéntenme como muerto
- San Francisco Javier Bianchi


Dios es el Médico más grande
San José Cottolengo recomendaba a los médicos de su Casa de la Divina Providencia, que oyeran la Santa Misa y recibieran la Comunión antes de comenzar sus delicadas intervenciones quirúrgicas. Esto es porque, como él dijo: "La Medicina es una gran ciencia, pero Dios es el Médico más grande". 

La Comunión Espiritual bastantes veces al día
Si ustedes practican el Santo ejercicio de la Comunión Espiritual bastantes veces al día, en un mes se encontrarán completamente cambiados - San Leonardo de Porto Maurizio 

¡Ni un solo día dejaríamos de participar en la Santa Misa! 
Si pudierais vosotros mismos comprender la excelencia, las ventajas y los frutos de la Santa Misa, ni un solo día querríais pasar sin participar en ella - San Pedro Julián Eymard

Jesús se posesionará de mí y yo lo poseeré a Él
Siento una gran necesidad de ser fortalecida de nuevo por ese alimento tan Dulce que Jesús me ofrece. Esta afectuosa terapia que Jesús me da cada mañana, me desengarrota y atrae hacia Él todo el afecto que hay en mi corazón. 
Ya es de noche, la mañana se acerca y entonces Jesús se posesionará de mí y yo lo poseeré a Él. Santa Gemma Galgani
 
La Carne y la Sangre de Jesús son la carne y la sangre maternal de María Santísima
Si Adán pudo llamar a Eva al ser ella sacada de su costilla: "hueso de mis huesos y carne de mi carne" Gen 2,23, no puede la Virgen María aun con mayor derecho llamar a Jesús "¿Carne de mi carne y Sangre de mi sangre?". Tomado de la "Virgen intacta", la Carne de Jesús es la carne maternal de María; la Sangre de Jesús es la sangre maternal de María. Así pues, no será nunca posible el separar a Jesús de María. 
Santo Tomás de Aquino - Doctor de la Iglesia
¡Si os fuese dado ver en toda su realidad el misterio del altar! 
¡Ah! Si después de la consagración os fuese dado ver en toda su realidad el misterio del altar, veríais a Jesucristo en cruz, ofreciendo al Padre sus llagas, su sangre y su muerte para salvación vuestra y la del mundo. 
Veríais cómo los ángeles se postran alrededor del altar asombrados y casi espantados ante lo que se ama a criaturas indiferentes o ingratas. Oiríais al Padre Celestial deciros como en el Tabor contemplando a su Hijo: "Este es mi Hijo muy amado y el objeto de mis complacencias; adorad y servidle con todo vuestro corazón" - San Pedro Julián Eymard 
Deberíamos tener mucho cuidado de no perder esta oportunidad
Detengámonos con Jesús amante y no desperdiciemos la hora que sigue a la Sagrada Comunión. Ese es un momento ideal para tratar con Dios, poner frente a Él los asuntos que conciernen a nuestras almas... Puesto que sabemos que Jesús permanece en nosotros hasta que nuestro calor natural disuelve las cualidades del pan, deberíamos tener mucho cuidado de no perder esta oportunidad tan hermosa de tratar con Él, y poner nuestras necesidades frente a Él - Santa Teresita del Niño Jesús Doctora de la Iglesia

A quien asistió a la Santa Misa devotamente
"Puedes estar segura que referente a alguien quien asistió a la Santa Misa devotamente, Yo le mandaré tantos de mis Santos a que lo consuelen y lo protejan durante los últimos momentos de su vida, como Santas Misas haya oído bien" - Jesús a Santa Gertrudis
Apostolado de la Santa Misa Diaria
http://www.sancta-missa-cotidiana.org
correo@sancta-missa-cotidiana.org

lunes, 20 de mayo de 2013

¡CUANTO SE PARLOTEA EN LA IGLESIA! Papa Francisco

No soy yo quien lo dice, es el propio Papa Francisco quien nos señala uno de los vicios que más dolor y separación causan a la Iglesia. 

“¡Cuanto se parlotea en la Iglesia! ¡Cuanto murmuramos nosotros los cristianos! La habladuría es despellejarse ¿eh? Hacerse daño unos a otros. Como si se quisiera disminuir al otro, ¿no? En vez de crecer, hago que el otro sea denigrado y me siento grande. 
¡Eso no va! Parece bello cotillear… 

Las habladurías son destructivas en la Iglesia, son destructivas… Es un poco el Espíritu de Caín: ¡asesinar al hermano, con la lengua; asesinar al hermano! Sobre este camino, ¡nos volvemos cristianos de buenas maneras y malos hábitos!. 
Pero ¿cómo se presenta la habladuría? Normalmente, hacemos tres cosas: 

  • Desinformamos: decir sólo la mitad que nos conviene y no la otra mitad; la otra mitad no la decimos porque no es conveniente para nosotros. Algunos ríen… pero eso es verdad ¿o no? ¿Has visto que…? y pasa. 
  • Segundo, la difamación: cuando una persona tiene un defecto, ha cometido un grave error, contarlo, ´hacer el periodista´… Y la reputación de esa persona ¡esta arruinada! 
  • Y la tercera, la calumnia: decir cosas que no son verdaderas. ¡Aquello es asesinar al hermano! 
Las tres - desinformación, difamación y calumnia - ¡son pecados! ¡Esos son pecados! Es dar una bofetada a Jesús en la persona de sus hijos, de sus hermanos. 

Jesús hace con nosotros como había hecho con Pedro cuando lo reprende: 
‘¿A ti que te importa? ¡Tú sígueme!’ Verdaderamente el Señor nos ‘muestra el camino’ ” 

Se suele decir que "el que asoma la cabeza, se le corta". Esa es la manera en que la envidia funciona. 
No somos capaces de dejar nuestro ego aparcado y todo aquello que nos deja en segundo plano, es una amenaza que debemos resolver como sea. 
La mezquindad resulta a veces tan evidente, que nosotros mismos nos revelamos contra ella y señalamos a quien la ejerce. Lo triste es que esto genera aún más sufrimiento y dolor. 

Si señalamos a aquellos que disfrutan sesgando el mensaje de Cristo y ajustándolo a sus necesidades, entonces nos convertimos en sus enemigos. 
Si no decimos nada, somos sus cómplices, ya que estas personas suelen escudarse en quienes no dicen nada para crear “mayorías” ficticias. 
El Señor dijo “Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos o higos de los abrojos? ” (Mt 7, 16) 

Si alguien se dirige a nosotros, lo primero es contestarle con educación. Agradecerle que se interese por nosotros y por lo que decimos; ya que quien se interesa por nosotros, se siente afectado de alguna forma. Eres relevante para el o ella. 
Después, hay que dialogar con caridad, buscando el enriquecimiento de ambos y buscar todo aquello que une. Lo que separa, es mejor tratarlo después y con un inmenso respeto. Si no hay coincidencia posible, indicarlo sin condenas o agrias palabras y dejar abierta la puerta para continuar el diálogo cuando sea posible. 

Lo que nunca debemos hacer es, precisamente, lo que señala el Papa. 
Crear bulos, difamar o calumniar por detrás. Somos hermanos, no podemos jugar a destruir la comunidad. Todo lo contrario, el juego siempre debe ser para fortalecerla. Incluso si nos rechinan los dientes, es mejor alejarse antes que hacerle el juego al gran separador, el diablo. 

Dónde dos o más personas nos reunimos en Nombre de Cristo, Él está en medio de nosotros. Si la reunión es un monólogo que tenemos que aceptar en silencio o se nos insultará y denigrará por detrás, quien está en medio de nosotros no es precisamente Cristo. 

En Internet sucede lo mismo que en la vida real. Aunque nos cueste, tenemos que contestar a quienes requieren de nosotros y hacerlo con las manos abiertas, agradecidas y el corazón lleno de caridad. ¿Cómo hacerlo? 

Tendremos que solicitar al Espíritu Santo el don de la fortaleza y las virtudes de la humildad y la perseverancia. Siempre llenos de esperanza, porque lo que construyamos unidos entre nosotros y Cristo, es parte del Reino, no del mundo. 

Si el diálogo es imposible y por nuestra parte no ha faltado caridad, paciencia y humildad, Cristo nos diría lo mismo que indicó a Pedro cuando se interesó, en evidente envidia, por el futuro de Juan: 
‘¿A ti que te importa? ¡Tú sígueme!’ (Jn 18,22), porque el objetivo es seguir a Cristo. 
La conversión es un asunto que nos incumbe a cada uno de nosotros y a Cristo. 
No lo olvidemos.

domingo, 19 de mayo de 2013

DISTINGUIR NO ES DISCRIMINAR

Se hacen bromas y se dicen cosas injustas del presidente de Gobierno. Pero ha planteado la cuestión del matrimonio gay de una manera inteligente y eficaz. Como si se tratara de un deber moral: para resolver una discriminación injusta. 
De aquí se deduce la urgencia de ponerle remedio. Y también que los que se oponen o nos oponemos, somos unos desaprensivos. 
Este argumento, suficientemente repetido, ha llegado a la calle, ha convencido y se ha llevado el gato al agua. El único problema es que es falso. 
En un sistema democrático, la igualdad de todos los ciudadanos se refiere a los derechos básicos. No se puede tolerar que se insulte a una persona, que se le impida entrar en un espacio público o que se le discrimine a la hora de cubrir un cargo por razón de sexo, de raza o cualquier otra. El Estado -y todos nosotros- tiene que luchar seriamente contra la discriminación. En todos los casos, con la misma firmeza y con un sentido del equilibro. 
No sea que, por chillar más, algunos acaben siendo más iguales que otros, como en la granja de Orwell. 
Todos los hombres somos iguales en lo fundamental y no se pueden establecer discriminaciones en los derechos fundamentales. 
Pero todos los hombres somos distintos en casi todo lo demás, y las leyes, para ser justas, tienen que distinguir. 
Se hace una ley para los equipos de fútbol y otra para los cuerpos de bomberos; una para los corredores de comercio y otra para los vendedores ambulantes. 
Distinguir no es discriminar. Es hacer justicia a la realidad. 
Durante muchos años, los grupos gay -que no representan a todos los que pueden sentirse homosexuales- han hecho campaña para que se reconociera su derecho a ser diferentes. Y han montado el día del orgullo gay precisamente para hacer presión. 
Ahora los mismos grupos gay que reivindican la diferencia, quieren reivindicar la igualdad. Tienen que aclararse. 
Si son diferentes desde el punto de vista sexual, necesitan una ley sexual diferente. Hay que respetar a todos, pero también hay que pedir respeto. No se debe ceder a presiones de las minorías que quieren ser más iguales que los demás. Porque ahora quienes no tienen derecho a ser diferentes son los matrimonios de hombre y mujer. 
Para el Estado todo va a ser lo mismo. Y va a obligar a todos, a los ayuntamientos, a las parejas y a los educadores, a comulgar con esta rueda de molino. A un niño no se le podrá explicar en el colegio que un matrimonio de hombre y mujer es diferente que la unión de dos personas del mismo sexo. 
No se va a poder tratar de distinta manera ni decir que es distinto lo que obviamente es distinto. Como en el cuento de la tela invisible y el rey desnudo. 
Quien crea que el matrimonio consiste en un pacto privado para convivir e intercambiar favores sexuales, quizá no aprecie las diferencias. Incluso puede sugerir que conviene ampliar la fórmula. Porque no está claro por qué tienen que ser dos y no tres o una comuna. 
Esto sin hablar de otros experimentos austriacos. Pero quien sepa lo que es un matrimonio y tenga conciencia de su valor biológico, psicológico y social, sí que sentirá la diferencia. 
Y esta equiparación le parecerá un despropósito al que es un deber oponerse. 
Porque la unión conyugal de un varón y una mujer tiene un claro significado biológico, reproductivo, psicológico y social. Responde exactamente a la biología de la reproducción humana y a la estructura misma de los órganos sexuales. 
Es el modo como se originan naturalmente los nuevos ciudadanos. Y pone en juego fuertes resortes psicológicos naturales de paternidad y maternidad, que benefician a los hijos. Por eso mismo, el matrimonio natural no es una cuestión sexual privada entre dos, sino una institución natural del máximo interés social. La palabra «matrimonio» viene del latín «matri munus» que significa literalmente el «oficio de la madre». 
Este oficio consiste en engendrar en su seno, dar a luz y criar a los nuevos ciudadanos. Esta es la clave del derecho matrimonial y evidentemente no tiene nada que ver con las uniones homosexuales. Desde tiempo inmemorial, el derecho matrimonial trata de garantizar que los nuevos ciudadanos nazcan en condiciones dignas y estén claras las responsabilidades para su cuidado, alimentación y educación. Encauza fuertes resortes naturales y con eso, protege el futuro de todos. Todas las demás relaciones sexuales tienen un carácter privado y se deben regular de otra manera. 
La unión homosexual no tiene ni va a tener nunca el significado biológico, reproductivo, psicológico y social que tiene el matrimonio natural. Por eso, necesita un tratamiento distinto. Y, si quieren una ley, necesitan una ley distinta. Quienes defendemos el matrimonio natural y genuino, no somos unos desaprensivos ni discriminamos a nadie. Al contrario, protegemos los derechos de algo distinto, como es el pacto conyugal de varón y mujer. 
Quienes defienden los parques naturales, quieren preservar la naturaleza tal como es. Quienes defienden las denominaciones de origen, protegen los productos tradicionales. Hay mucha gente que trabaja para preservar las especies naturales o para difundir un modo de vida o una alimentación natural. 
Con mucha más razón, quienes defendemos el matrimonio natural y genuino prestamos un gran servicio a nuestra sociedad. 
El gobierno ha actuado de una manera inteligente para sacar adelante su ley. Pero también ha actuado de una manera antidemocrática. 
Porque va directamente contra el espíritu de la democracia alterar las bases de la sociedad sin una consulta pública. No hay ley más básica ni institución más central de la vida social que el matrimonio. 
La clase política no tiene mandato ni autoridad para semejante alteración, aunque se lo permitan las leyes.
Diario de Navarra, 10.V.05 /Juan Luis Lorda
http://www.hablarcondios.org/articulos.asp

lunes, 13 de mayo de 2013

VIRGEN MARÍA DE JERUSALEN. ICONO

PANAGIA IEROSOLYMITISSA De acuerdo con la Santa Tradición este Icono milagroso fue pintado a través de la revelación de la Santa Madre de Dios a una monja llamada Tatiana del Santo Monasterio de Santa María Magdalena, alrededor del año 1870 DC. 

La historia narrada es la siguiente: 
En 1870, vivía una iconógrafa monástica llamada Tatiana. Una noche, una señora se le apareció en una visión, diciendo: 
“Hermana Tatiana, yo he venido para que me puedas pintar”. 
Tatiana respondió: “Deja que sea Beata, sin embargo soy iconógrafa y no una artista”. 
La señora respondió: 
“pues bien, usted debe pintarme utilizando su estilo iconográfico”.
La Hermana Tatiana estaba furiosa por la audacia de la respuesta de esta señora y le dijo: 
“No tengo ninguna tabla de madera disponible”. 
La mujer entonces le dio la tabla de madera que la hermana necesitaba y le dijo que la pintara. En obediencia a su huésped, la hermana comenzó su iconografía. La Hermana Tatiana miro a su invitada, y se dio cuenta del cambio de apariencia que tuvo delante de ella. 
La dama del manto comenzó a convertirse en oro y su rostro brillaba intensamente. 
Este cambio en el aspecto de la señora preocupo a Tatiana,
pero la señora le hablo diciendo: 
“! Oh Santísima Tatiana, eres la única persona, después de los Apóstoles y el evangelista Lucas, que tiene la oportunidad de pintar un icono de mi otra vez..

La hermana Tatiana se dio cuenta de que estaba en la presencia de nuestra Santa Madre “La Virgen “. 
En shock despertó de su visión. Ella se dirigió inmediatamente e informó a su Madre Superiora de la visión en detalle. La abadesa no creía en la historia, pero le dijo que se fuera a dormir y que al día siguiente podía pintar un icono de la Paganía (de toda Santa) con su bendición. 

Tatiana regreso a su celda y antes de entrar se dio cuenta de una luz brillante a través de la puerta. Ella apresurada corrió donde la abadesa, una vez más, para que la acompañara a su celda y presenciara lo que le había contado y comprendiera que no estaba mintiendo acerca de las visiones. 
Juntas regresaron a la celda de Tatiana. En el interior, ellas pudieron oler una fragancia bella y celestial y la luz era tan brillante, solo entonces se dieron cuenta que el aroma y la luz era procedente de un icono de la Virgen María.

La aparición misteriosa y milagrosa del icono de la hermana las dejó en estado de shock, 
pero nuestra Santa Madre la Virgen se le apareció una vez más a Tatiana y le dijo: 

“Ahora llévenme de aquí hasta mi casa en “Getsemaní de Jerusalén”
Esto fue lo que hizo la hermana y la Abadesa.

En la iconografía, esto se denomina acheiropoieto (una imagen no pintada por manos) y ahora se encuentra exactamente donde la Toda Santa quería que fuera, en su “casa”, su último lugar de descanso en su tumba sagrada de Getsemaní. 
El nombre “Ierosolymitissa” ha sido adoptado para ella ya que significa la Santísima Virgen de Jerusalén y es muy milagrosa. 
 ORACION A LA "VIRGEN MARIA DE JERUSALEN" 
La Toda Santa Virgen María de Jerusalén, intercede por nosotros tus hijos ante nuestras suplicas y desde Getsemaní de Jerusalén donde tu moras, pedimos tu Amor y Protección de día y de noche. Santa Virgen María de Jerusalén ruega por nosotros, así como tu hijo oraba en Getsemaní, en su agonía por amor a nosotros. Enséñanos también el mensaje que diste a los servidores en la Boda de Caná de Galilea, cuando tu dijiste “Hagan lo que él les diga” instante en el cual se manifestó la Gloria de tu hijo Jesús de Nazaret. Amén

EXISTE EL DIABLO?. EL PAPA FRANCISCO RESPONDE...

Francisco y el diablo
Lo cita continuamente. Lo combate sin tregua. No lo considera en absoluto un mito, sino una persona real, el enemigo más insidioso de la Iglesia 
de Sandro Magister

ROMA, 13 de mayo de 2013 – En la predicación del Papa Francisco hay un tema que aparece con una frecuencia sorprendente: el diablo.

El mismo tema se repite con una frecuencia similar en el Nuevo Testamento. Sin embargo, la sorpresa permanece, aunque sólo sea porque con sus continuas referencias al diablo el Papa Jorge Mario Bergoglio se aleja de la predicación actual de la Iglesia, que sobre él calla o lo reduce a metáfora.

Es más, está tan difundida la minimización del diablo que ésta proyecta su sombra sobre las mismas palabras del Papa. Hasta ahora la opinión pública, tanto católica como laica, ha mostrado despreocupación ante su insistencia sobre el diablo o, como máximo, indulgente curiosidad.

En cambio, una cosa es cierta. Para el Papa Bergoglio el diablo no es un mito: es una persona real. En una de sus homilías matutinas en la capilla de la Domus Sanctae Marthae dijo que no sólo hay odio en el mundo hacia Jesús y la Iglesia, sino que detrás de este espíritu del mundo está "el príncipe de este mundo":

"Con su muerte y resurrección Jesús nos ha rescatado del poder del mundo, del poder del diablo, del poder del príncipe de este mundo. El origen del odio es éste: estamos salvados y ese príncipe del mundo, que no quiere que seamos salvados, nos odia y hace nacer la persecución que desde los primeros tiempos de Jesús continua hasta hoy".

Hay que reaccionar ante el diablo – dice el Papa – como hizo Jesús, que "respondió con la palabra de Dios. Con el príncipe de este mundo no se puede dialogar. El diálogo entre nosotros es necesario; es necesario para la paz, es una actitud que debemos tener entre nosotros para escucharnos, para entendernos. Y debe mantenerse siempre. El diálogo nace de la caridad, del amor. Pero con ese príncipe no se puede dialogar; se puede solamente responder con la palabra de Dios que nos defiende".

Francisco habla del diablo demostrando que tiene muy claro en su mente sus fundamentos bíblicos y teológicos.

Y precisamente para refrescar la mente sobre dichos fundamentos ha intervenido en "L'Osservatore Romano" del 4 de mayo el teólogo Inos Biffi, con un artículo que recorre la presencia y el papel del diablo en el Antiguo y el Nuevo Testamento, tanto en lo que ha sido revelado y es evidente, como en lo que aún pertenece a un "panorama escondido" y, en definitiva, a los "inescrutables caminos" de Dios.

Reproducimos este artículo a continuación, que concluye con una crítica a la ideología corriente que "banaliza" la persona del diablo.

Ideología contra la cual Bergoglio hace un llamamiento a todos a la realidad.
CÓMO HABLAN DEL DEMONIO LAS ESCRITURAS, de Inos Biffi
Tras la aparición del hombre, obra del sexto día de la creación, se advierte la presencia de algo misterioso e inquietante, la serpiente. 
Asombra y desconcierta lo que ésta inicia con los progenitores, y lo que quiere de obtener de estos: insinuar en ellos la sospecha hacia Dios, es decir, persuadirles de que las prohibiciones por él planteadas provienen de sus celos, de su temor de que ellos quieran equipararse a él. 
La serpiente encarna, precisamente al principio del mundo y de su historia, la presencia de un ser envidioso: 
"Por envidia del diablo entró la muerte en el mundo" (Sabiduría 2, 24).

En el Nuevo Testamento se menciona a menudo esta serpiente. 
Jesús declara que el diablo es "homicida desde el principio"; en él "no hay verdad"; "cuando dice la mentira, dice lo que le sale de dentro, porque es mentiroso y padre de la mentira" (Juan 8, 44). Y de nuevo Jesús lo define "Príncipe de este mundo" (Juan 12, 31; 16, 11).

Pablo afirma que "la serpiente engañó a Eva con su astucia" (2 Corintios 11, 3) y menciona a quien se pierde "yendo en pos de Satanás" (1 Timoteo 5, 15). 
El mismo apóstol habla del vivir mundano con el que se sigue al "Príncipe del imperio del aire, el Espíritu que actúa en los rebeldes" (Efesios 2, 2); menciona las "acechanzas del diablo" y nuestra batalla "contra los Principados, contra las Potestades, contra los Dominadores de este mundo tenebroso, contra los Espíritus del Mal" (Efesios 6, 12). 

La primera carta de Pablo nombra el "enemigo", "el diablo" o el "acusador", que "ronda como león rugiente, buscando a quién devorar" (5, 8). 
Y en las cartas de Juan se recuerda al "anticristo" que debe venir (1 Juan 2, 18); el "mentiroso" que niega que Jesús es el Cristo; el "anticristo" que "niega al Padre y al Hijo" (2, 22). 
En el Apocalipsis está escrito: 
"Entonces se entabló una batalla en el cielo: Miguel y sus Ángeles combatieron con el Dragón. También el Dragón y sus Ángeles combatieron, pero no prevalecieron y no hubo ya en el cielo lugar para ellos. Y fue arrojado el gran Dragón, la Serpiente antigua, el llamado Diablo y Satanás, el seductor del mundo entero; fue arrojado a la tierra y sus Ángeles fueron arrojados con él" (12, 7-9).

Entre estos textos y la exegesis de Jesús sobre el diablo, homicida y mentiroso desde el principio, el acuerdo es perfecto: se trata de un ser hostil a Dios, que quiere destruir su Palabra y, al mismo tiempo, hostil al hombre, al cual quiere seducir, induciéndolo a rebelarse contra el diseño divino. Es el maligno. En especial, el acuerdo exegético se refiere a aquel a quien el diablo reserva su aversión, a saber: Jesucristo.

Se sitúan así, en antítesis, dos realezas: la de Jesús y la del príncipe de este mundo. El demonio no tolera a Jesucristo e intenta obstaculizar de todas las maneras posibles el eterno plan divino concebido para él. Así sucede en el desierto.

Pero Jesús se proclama vencedor de este príncipe: 
"Ya no hablaré muchas cosas con vosotros, porque llega el Príncipe de este mundo. En mí no tiene ningún poder" (Juan 14, 30); es precisamente cuando llega la hora de Jesús, la de su elevación en la cruz y a la derecha del Padre, cuando ese príncipe es derrotado: "en lo referente al juicio, porque el Príncipe de este mundo está juzgado"
Con la efusión del Espíritu del Señor glorificado ese príncipe encuentra su condena (Juan 16, 11). Sobre todo Pablo resalta el dominio del Resucitado: en él el Padre "nos libró del poder de las tinieblas" (Colosenses 1, 13) y "una vez despojados los Principados y las Potestades, los exhibió públicamente, incorporándolos a su cortejo triunfal" (2, 15). 

El cristiano ha pasado a ser partícipe del dominio de Jesús sobre el demonio: "estando muertos a causa de nuestros delitos, nos vivificó juntamente con Cristo (…) y con él nos resucitó y nos hizo sentar en los cielos en Cristo Jesús" (Efesios 2, 5-6).

Si bien ha sido derrotado definitivamente por el Señor, el demonio sigue insidiando para hacer caer al hombre redimido. Por este motivo hay que estar alerta. Pedro hablaba de su rugido y de su aún no aplacada voluntad de dañar; Pablo exhorta a aferrar el escudo de la fe con el cual apagar los "encendidos dardos del Maligno" (Efesios 6, 16). Y el mismo Jesús había enseñado a rezar pidiendo al Padre que nos liberase del maligno (Mateo 5, 13).

Las múltiples exegesis sobre la serpiente que aparece en los orígenes nos inducen a hacer algunas consideraciones.

La primera es sobre la “historia” consumada y decidida antes de la creación del hombre, y que consiste en el estallido de una "gran guerra en el cielo" (Apocalipsis 12, 7), es decir, en un consenso o en una rebelión acaecidos en el mundo angelical: un consenso o una rebelión no genéricos, pero cuyo objetivo es el concreto y eterno proyecto divino, que es personalmente Jesucristo.

La orgullosa intolerancia de los ángeles rebeldes tiene como objeto Jesús, el que "prevalece sobre todas las cosas" y que, por tanto, prevalece también sobre ellos. 
Se entiende, entonces, como la vida de Jesús haya estado obstaculizada por la presencia y las maquinaciones del diablo; y, por otra parte, desde el anuncio de su nacimiento hasta la ascensión, ha estado acompañada, servida y consolada por la presencia de los ángeles, que se alegran con él, y con él son vencedores del gran dragón y de sus satélites, expulsados del cielo y precipitados, como afirmaba el Apocalipsis. 
El mismo Jesús afirmaba haber visto "a Satanás caer del cielo como un rayo" (Lucas 10, 18) y hablaba del "fuego eterno preparado para el Diablo y sus ángeles" (Mateo 25, 41).

Hemos hablado de historia que precede a la historia visible del hombre: lo que conocemos es lo que aflora como si de un panorama escondido se tratara, que nos sobrepasa y se nos escapa, y que ahora sólo podemos presumir e intuir.

La segunda consideración se refiere al poder impresionante de Satanás, tan fuerte y tenaz que sólo la fuerza del Hijo de Dios lo puede doblegar y desbaratar; es más, la fuerza del Hijo de Dios derrotado en la cruz y, por tanto, en una condición de extrema debilidad humana se convierte, paradójicamente y sin esfuerzo, en potencia absoluta. 
El diablo consigue arrastrar todo y a todos, pero frente a Jesús sucumbe totalmente. El Crucificado resucitado recrea una humanidad vencedora, apartada de la influencia perversa del maligno. 
El atractivo del dominio es reemplazado por el atractivo de Cristo, que declara: "Y yo cuando sea levantado de la tierra, atraeré a todos hacia mí" (Juan 12, 32). Sólo compartiendo el vigor de Jesús muerto y glorioso conseguimos oponernos a la lisonja de la serpiente de los orígenes. 

Sin embargo, podría quedar una pregunta: sin duda, la caída del ángel y del hombre dependen únicamente de la libre voluntad de la criatura. No sólo: el perdón del hombre estaba incluido en el amor misericordioso del Padre, que predestinaba el Hijo Jesús redentor. Entonces, ¿por qué el orden concreto elegido por Dios incluye esa caída y, por tanto, la realidad del pecado? No somos capaces de responder a esto: pertenece al "pensamiento del Señor", a sus "insondables designios" y a sus "inescrutables caminos" (Romanos 11, 32-34).

Una tercera consideración es para manifestar sorpresa ante la ausencia en la predicación y en la catequesis de la verdad relativa al demonio. Por no hablar de esos teólogos que, por un lado, aplauden que por fin el Vaticano II haya declarado la Escritura "alma de la Sagrada Teología" (Dei Verbum, 24) y, por otro, no dudan tanto en decidir su inexistencia - como hacen con los ángeles -, como en considerar marginal una dato muy claro y ampliamente dado por cierto en la Escritura misma como es el que hace referencia al demonio, considerándolo la personificación de una oscura y primordial idea del mal, ahora ya desmitificado e inaceptable.

Un concepto como éste es una obra maestra de la ideología y equivale, sobre todo, a banalizar la obra misma de Cristo y su redención.

Es por esto por lo que no nos parecen secundarias las referencias al demonio que observamos en los discursos del Papa Francisco.

El periódico que ha publicado el artículo: L'Osservatore Romano

sábado, 11 de mayo de 2013

VALORES HUMANOS, LA FAMILIA FORMADORA DE VALORES

LA FAMILIA ES IMPULSADA POR EL ESPÍRITU SANTO A VIVIR LOS VALORES QUE HAGAN DE ELLA UNA SÓLIDA ESTRUCTURA PARA CONFORMAR LA SOCIEDAD, SOSTENIDA DESDE EL PRINCIPIO POR EL AMOR; EN LA FAMILIA ES DONDE SE APRENDE A AMAR, DONDE SE CAPACITA PARA EL DON DE DAR Y DE RECIBIR AMOR ESTABLECIENDO ASÍ UNA COMUNIDAD DE AMOR; EN EFECTO LA FAMILIA ES UNA COMUNIDAD DE PERSONAS, PARA LAS CUALES EL PROPIO MODO DE EXISTIR Y VIVIR JUNTOS ES LA COMUNIÓN QUE EL CONCILIO VATICANO II CALIFICA COMO “ALIANZA”, POR LA CUAL EL HOMBRE Y LA MUJER SE ENTREGAN Y ACEPTAN MUTUAMENTE. LA COMUNIÓN SE REFIERE A LA RELACIÓN PERSONAL ENTRE EL “YO” Y EL “TÚ”. PARA DAR PASO A LA “COMUNIDAD” APUNTANDO HACIA UNA SOCIEDAD, UN “NOSOTROS”. POR LO TANTO, LA FAMILIA ES LA PRIMERA “SOCIEDAD HUMANA”. REALIZANDO A LA FAMILIA COMO UNA COMUNIDAD DE PERSONAS, “COMUNIÓN DE AMOR Y DE VIDA” (FAMILIARIS CONSORTIO) Y SE COMPLEMENTA PLENAMENTE Y DE MANERA ESPECÍFICA AL ENGENDRAR A LOS HIJOS. LA FAMILIA NACE DE ESTA COMUNIDAD DONDE CRISTO SE HACE PRESENTE, PUES ÉL VIENE AL MUNDO EN EL SENO DE UNA FAMILIA, POR LO CUAL PUEDE DECIRSE QUE DEBE A ELLA EL MISMO HECHO DE EXISTIR COMO HOMBRE.

LA FAMILIA, ES MÁS QUE CUALQUIER OTRA REALIDAD SOCIAL – EL AMBIENTE EN EL QUE EL HOMBRE PUEDE VIVIR “POR SÍ MISMO” A TRAVÉS DE LA ENTREGA SINCERA DE SÍ. LA FAMILIA ES UNA INSTITUCIÓN SOCIAL QUE NO SE PUEDE NI SE DEBE SUSTITUIR: ES “EL SANTUARIO DE LA VIDA” (JUAN PABLO II).

LA FAMILIA CONSTITUYE LA BASE DE LO QUE PABLO VI CALIFICÓ COMO “CIVILIZACIÓN DE AMOR”. ESTA CIVILIZACIÓN ESTÁ ÍNTIMAMENTE RELACIONANA CON EL AMOR QUE “HA SIDO DERRAMADO EN NUESTROS CORAZONES POR EL ESPÍRITU SANTO QUE NOS HA SIDO DADO (RM 5, 5).
SI EL PRIMER CAMINO DE LA IGLESIA ES LA FAMILIA, CONVIENE DECIR QUE LO ES TAMBIÉN LA CIVILIZACIÓN DEL AMOR, PUES LA IGLESIA CAMINA POR EL MUNDO Y LLAMA A SEGUIR ESTE CAMINO A LAS FAMILIAS, POR MEDIO DE OTRAS FAMILIAS. LA FAMILIA CONSTITUYE LA CÉLULA DE LA SOCIEDAD, PERO HAY NECESIDAD DE CRISTO, PORQUE ÉL ES LA CABEZA Y LAS FAMILIAS SOMOS SU CUERPO.

LA MISIÓN DE LA FAMILIA CRISTIANA CONSISTE, EN PRIMER LUGAR, EN SER UNA FAMILIA POR LA COMUNIÓN DE LAS PERSONAS QUE POR EL DON DE LA VIDA Y LA EDUCACIÓN DE LOS HIJOS ES CONDUCIDA A LA SANTIDAD.

EN LA FAMILIA ES DONDE SE VIVE EL AMOR INCONDICIONAL, ACEPTANDO A CADA MIEMBRO EN SU DESARROLLO PARTICULAR, ABRIENDO PASO A LA CONVIVENCIA SINCERA Y DESINTERESADA, DONDE UNOS A OTROS SE AYUDEN A CRECER COMO PERSONAS, DONDE LAS RELACIONES INTERPERSONALES ENTRE PADRES E HIJOS SON INTENSAS; PARA LO CUAL ES NECESARIO BUSCAR EL BIEN COMÚN, EDUCÁNDOSE ENTRE LOS MIEMBROS. EDUCANDO EN EL AMOR Y EN LA VERDAD, META FINAL A LA QUE ESTÁ LLAMADO TODO HOMBRE POR PARTE DE 
“DIOS PADRE, HIJO Y ESPÍRITU SANTO”.
EN LA FAMILIA SE DESARROLLA EL AMBIENTE ADECUADO PARA VIVIR LOS VALORES QUE HAGAN DE ELLA UNA BUENA SOSIEDAD HUMANA.

EL VALOR ES LO DIGNO DE SER APRECIADO, LO DESEABLE Y LO QUE SE IDENTIFICA CON LO BUENO O POSITIVO Y SE ORIENTA AL SER Y AL BUEN HACER DE LA PERSONA, DEL TAL MANERA QUE ESTOS VALORES SE CONVIERTEN EN VIRTUD.

CUANDO LOS PADRES DE FAMILIA Y LOS EDUCADORES VIVEN Y TRANSMITEN LOS VALORES, DAN TESTIMONIO DE ELLO DE MANERA NATURAL.
DE TAL MANERA QUE LOS VALORES QUE SE VIVEN EN LA FAMILIA SON CONSTRUCTORES DE LA PERSONA HUMANA, valores QUE por excelencia, determinan nuestro valor como personas. 
Incluyen, entre otros:
  • LOS VALORES FÍSICOS. LA VIDA QUE NOS FUE OTORGADA POR DIOS, NOS HACE EXPERIMENTAR UNA PRIMERA REALIDAD, LA EXISTENCIA; YA QUE TENEMOS UN CUERPO TENEMOS EL DEBER DE CUIDARLO CON UNA BUENA ALIMENTACIÓN, HIGIENE, EJERCICIO.
  • VALORES SOCIALES: YA EXISTIMOS!, PERO NO VIVIMOS SOLOS, INTERACTUAMOS CON OTRAS PERSONAS DENTRO DE NUESTRAS FAMILIAS Y FUERA DE ELLAS, POR LO TANTO, LOS BUENOS MODALES, AMABILIDAD, CORTESÍA, ETC., NOS HACEN TENER BUENAS RELACIONES CON LOS DEMÁS.
  • VALORES MORALES: COMO VIVIMOS EN SOCIEDAD, ES NECESARIO TENER UN BUEN COMPORTAMIENTO, QUE BENEFICIE NUESTRAS RELACIONES Y A NOSOTROS MISMOS, FORMANDO ACUERDOS CON LOS DEMÁS, TALES COMO: RESPETO, DECENCIA, CASTIDAD, TOLERANCIA, SOLIDARIDAD, GRATITUD, PRUDENCIA, EMPATÍA, ETC.
  • VALORES CULTURALES: EL VIVIR EN COMUNIDAD Y EN ORDEN MORAL NOS PERMITE ACUMULAR CONOCIMIENTOS DE UNA GENERACIÓN A OTRA, Y ÉSTOS FORMAN PARTE DEL REFINAMIENTO COMO SERES HUMANOS: EDUCACIÓN, CONOCIMIENTO, APRENDIZAJE, TRADICIÓN, ETC.
  • VALORES ECONÓMICOS: TODOS LOS QUE PRODUCIMOS COMO BIENES O SERVICIOS, ES DECIR, EL EMPLEO POR UN SALARIO, LOS QUEHACERES DOMÉSTICOS Y LAS AYUDAS DE LOS HIJOS EN EL HOGAR.
  • VALORES ESTÉTICOS: PORQUE LOS SERES HUMANOS FUIMOS CREADOS PARA LO BELLO, CREAMOS LAS ARTES, EL BUEN VESTIR, LA BUENA MÚSICA, LA BUENA LITERATURA, EL HABLAR CORRECTAMENTE, EL ARREGLO PERSONAL, ETC.
  • VALORES AFECTIVOS: ES EXPRESAR EL AMOR, COMUNICÁNDOLO A LOS DEMÁS A TRAVÉS DE: AMISTAD, SENSIBILIDAD, ENTREGA, SICERIDAD, PERDÓN, ETC.
  • VALORES RELIGIOSOS: SON LOS QUE NOS IDENTIFICAN COMO HIJOS DE DIOS: LA FE, ESTADO DE GRACIA, ORACIÓN, AYUNO, LIMOSNA, MISERICORDIA, SANTIDAD.
ALGUNAS REFLEXIONES
Todos los padres queremos que nuestros hijos sean felices. Los hijos lo serán en la medida que vean que sus padres lo son. La mejor referencia es la vida de los padres
El primer gran valor que deberán aprender será saber amar porque, cuando hemos aprendido a amar, lo hemos aprendido todo. Amar conlleva muchos valores: 
  • olvido personal, 
  • generosidad, 
  • fortaleza, 
  • flexibilidad, 
  • comprensión, 
  • etc. 
Teresa de Calcuta nos recuerda que ''amar es no parar''. Podemos hacerle caso y repartir afecto a todos los de la familia. 
El afecto da seguridad y la seguridad da autoestima y, con autoestima, es mas fácil interiorizar los valores que los progenitores quieren transmitir.
Los padres como punto de referencia 
  • También saber perdonar de todo corazón, no acumulando reproches. 
  • Pasar por alto cambios de humor. 
  • No recordar continuamente los agravios recibidos. 
  • Enseñar a perdonar es colaborar a la paz. El rencor y la venganza sólo ayudan a destruir. 
  • El perdón es un punto esencial para ayudar a vivir la solidaridad y el respeto por los demás. 
El matrimonio que sabe olvidar, que deja el amor propio en el bolsillo y no se enoja, enseña a perdonar a sus hijos. 
Un ambiente de serenidad, de no criticar a nadie, de saber disculpar, es de gran ayuda para la integración social de los hijos.

Los padres somos el espejo de convicciones donde se reflejan nuestros hijos. 
Por esto hemos de ser coherentes con lo que decimos y hacemos. 
Jesús Urteaga en su libro Dios y la familia, nos dice: 
"Espero mucho más de padres mudos y santos, que no de predicadores y sermoneadores que no hacen lo que dicen''. 
Repetir demasiado los consejos puede resultar aburrido y poco motivador para los hijos. 
El testimonio es la clave para la transmisión de valores. 
Estos valores se transforman en virtudes por el esfuerzo personal y la gracia que se recibe de Dios.
Valor de la paciencia
De bien pequeños, y también después del uso de razón, aprenden los niños del modelo que presentan sus padres y aprenden a distinguir, cuando hay orden, lo que es correcto. 
Por parte de los padres es primordial la creación de hábitos. 
  • Los hábitos buenos conducirán a las virtudes, 
  • los malos conducirían a los vicios. 
''El orden exterior ayuda a construir el orden interior'', escribe Juan Valls Julià en su libro El desarrollo total del niño. 
Es también cierto que, para una familia cristiana, el orden ideal será hacer vivir las virtudes humanas teniendo siempre presente a Dios.
Valorar el trabajo. 
El trabajo bien hecho conlleva una serie de virtudes: 
  • humildad, 
  • espíritu de servicio hacia los demás, 
  • prudencia, 
  • constancia, 
  • lealtad, 
  • laboriosidad, 
  • etc.
OTROS VALORES
  • Amor
  • Obediencia
  • Solidaridad
  • Unión
  • Sinceridad
  • Comprensión
  • Fidelidad
  • Comunicación
  • Confianza
  • Respeto
  • Responsabilidad
  • Ayuda Mutua
CADA VALOR APOYA Y SOSTIENE A LOS DEMÁS; JUNTOS FORMAN ESA SÓLIDA ESTRUCTURA QUE CONSTITUYE LA PERSONALIDAD DE UN HOMBRE MADURO, PORQUE MEJORAN NUESTRA CONDICIÓN DE PERSONAS Y PERFECCIONAN NUESTRA NATURALEZA HUMANA.

EN EL DOCUMENTO DE APARECIDA # 118, EN EL SENO DE UNA FAMILIA, LA PERSONA DESCUBRE LOS MOTIVOS Y EL CAMINO DE PERTENECER A LA FAMILIA DE DIOS. EL GRAN TESORO DE LA EDUCACIÓN EN LA FE CONSISTE EN LA EXPERIENCIA DE UNA VIDA FAMILIAR QUE RECIBE LA FE, LA CONSERVA, LA CELEBRA, LA TRANSMITE Y TESTIMONIA.
COMO FAMILIAS DE BAUTIZADOS DEBEMOS SER LUZ PARA OTRAS FAMILIAS.
Todo con paciencia se puede llevar a buen término. 
Recordemos al poeta Rabindranath Tagore: 

''No es el martillo el que deja perfectas las piedras, sino el agua con su danza y canción''.
http://www.vicariadepastoral.org.mx/proyectos/8a_semana/hojas/familia.htm
http://www.fluvium.org/textos/familia/fam178.htm