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"Soy un hombre de armas, un soldado, scout. Paradójicamente, al único de mi especie que admiro, empuñó solamente la palabra, su técnica fue la humildad, su táctica la paciencia y la estrategia que le dio su mayor victoria fue dejarse clavar en una cruz por aquellos que amaba".

“Espíritu Santo, inspírame lo que debo pensar, lo que debo decir, lo que debo callar, lo que debo escribir, lo que debo hacer, como debo obrar, para el bien de los hombres, de la iglesia y el triunfo de Jesucristo”.

Desde La Trinchera Del Buen Combate en Argentina. Un Abrazo en Dios y La Patria.

9 de mayo de 2017

SANTO DOMINGO SAVIO UN GRAN MODELO DE VIDA PARA NIÑOS Y ADOLESCENTES. Fiesta 06 de Mayo.

Esta estampa está considerada su más fiel retrato
Modelo para la infancia y la adolescencia, nació en Riva de Chieri, Italia, el 2 de abril de 1842. Al año siguiente toda la familia se trasladó a las colinas de Murialdo.
Domingo Savio
Z domingo savio.jpg
Domingo Savio
Santo
Nacimiento2 de abril de 1842
San Giovanni da Riva Flag of the Kingdom of Sardinia.svgPiamonte-Cerdeña
Fallecimiento9 de marzo de 1857
(14 años)
Mondonio Flag of the Kingdom of Sardinia.svg Piamonte-Cerdeña
Venerado enIglesia católica
Beatificación5 de marzo de 1950
por Pío XII
Canonización12 de junio de 1954
por Pío XII
Festividad6 de mayo
PatronazgoParturientas, acólitos, estudiantes y monaguillos
Santo Domingo Savio
El día de su primera comunión, realizada en Castelnuevo en 1849, arrodillado ante el altar, se propuso: 
  • 1. Me confesaré muy a menudo y recibiré la Sagrada Comunión siempre que el confesor me lo permita. 
  • 2. Quiero santificar los días de fiesta. 
  • 3. Mis amigos serán Jesús y María. 
  • 4. Antes morir que pecar. Resumen su vida. 
En 1854 conoció a Don Bosco, su guía y rector hacia el camino de la santidad. Fue con él a Turín integrándose en el Oratorio.
San juan Bosco - Fundador de los salesianos. Por su gran devoción a María Auxiliadora, conseguía de ella innumerables milagros. 1815-1888

Altar de Santo Domingo Savio y primera urna en que reposaron sus reliquias. Basílica de María Auxiliadora, Turín (Italia).

San juan Bosco
En el dintel de la puerta de su cuarto, el fundador había colgado esta consigna: «¡Denme almas, y llévense lo demás!». Después de leerlo, Domingo le dijo: «Don Bosco, aquí se trata de un negocio, la salvación de las almas. Pues bien, yo seré la tela y usted será el sastre. Haga de mí un hermoso traje para el Señor». 
Santo Domingo Savio
Sabía que estaba en el lugar en el que cumpliría su más ferviente anhelo: «¡Yo quiero hacerme santo!», aunque su camino hacia los altares había comenzado ya con una presencia de Dios constante en su mente y actos cotidianos de amor. No consentía comer sí no se rezaba antes.
El Santo se consagra a la Virgen María.
Era el primero en acudir a la iglesia los domingos. Y si hallaba el templo cerrado, rezaba en el umbral, hincado de rodillas al margen de las crudas inclemencias meteorológicas que pudieran darse. Disfrutaba siendo monaguillo y todos podían advertir su fervor ante al Santísimo; los gestos delataban su estado de recogimiento, con las manos juntas y los ojos clavados en el sagrario.
Santo Domingo Savio
Con espíritu de sacrificio, recorría todos los días 18 km. a pie para ir a la escuela. Hasta su tío, impresionado, le preguntó: «¿No tienes miedo de ir solo?». Rotundo y cabal, respondió: «Yo no estoy solo; me acompaña el Ángel de la Guarda». Sufría con solo pensar en una eventual ofensa a Cristo, y no podía contener sus lágrimas. Buscando siempre lo más perfecto, y arrepentido de haber hecho novillos en una ocasión, incitado por sus amigos, buscó la amistad de Jesús y de María.
MARIA AUXILIADORA
En Turín fundó la Compañía de la Inmaculada, llevado por su gran devoción a María con un grupo de compañeros, y todos se comprometieron a ayudar a Don Bosco para educar a los muchachos del Oratorio, que eran de diversa índole y procedencia: ricos y pobres, más pacíficos y extremadamente violentos. Esos chavales a los que Don Bosco se dirigía, diciéndoles: «A vosotros, santos…». Mucho le sirvió su arte para narrar cuentos. 
Santo Domingo Savio
El fundador se dio cuenta de que Domingo era especial. Así lo describió: «Domingo no se ha hecho notorio en los primeros tiempos del Oratorio por cosa alguna, fuera de su perfecta docilidad y de una exacta observancia de las reglas de la casa… y una exactitud en el cumplimiento de sus deberes más allá de la cual no sería fácil llegar».
Santo Domingo Savio
Sin embargo, no era perfecto, claro está; nadie lo es. Y en su particular itinerario hacia la santidad, de la mano del fundador aprendió a templar alguna que otra salida de tono, incitado por actitudes molestas de algunos compañeros. También consiguió remontar esos picos emocionales a los que tendía llevado por su temperamento melancólico. No queriendo sucumbir ante él, porque le impedía escuchar la voz de Dios, como le había enseñado Don Bosco, se fue fortaleciendo siendo fiel a las pequeñas cosas de cada día. Fue un apóstol incansable dentro y fuera del Oratorio.
Amor por María - El 8 de diciembre de 1854, cuando Pío IX proclamó el dogma de la Inmaculada Concepción, Domingo se consagró a María y empezó a avanzar rápidamente en santidad. En 1856, fundó entre sus amigos, la Compañía de la Inmaculada Concepción. Este era un grupo dedicado a la acción apostólica y al ministerio grupal.
El fundador reconocía que el pequeño «llevaba más almas al confesionario con sus recreos que los predicadores con sus sermones». Su bellísima voz, aplaudida por quienes la escuchaban, le creó cierto desasosiego cuando alabaron sus cualidades vocales tan excepcionales. Los parabienes desataron en él gran emoción porque había experimentado interiormente un sentimiento a favor del halago: «Mientras cantaba, sentía cierta complacencia; ahora me felicitan...; así pierdo todo el mérito».
Camino a la santidad
Un día le dijo a un compañero que recién había llegado al Oratorio: “Debes saber que aquí hacemos que la santidad consista en estar siempre alegres. Solamente tratamos de evitar el pecado, que es el gran enemigo que nos roba la gracia de Dios y la paz en el corazón, y tratamos de cumplir exactamente con nuestros deberes”. Era muy fiel a su programa de trabajo, sostenido por una intensa participación en la vida sacramental, por una devoción filial a María y por un alegre sacrificio. Dios lo enriqueció con muchos dones especiales.
Santo Domingo Savio
Un día se quedó absorto ante la Eucaristía durante siete horas. Después de buscarlo afanosamente por todos los lugares, Don Bosco lo halló ante el sagrario, y Domingo le pidió perdón por haber transgredido las reglas. Le horrorizaba el pecado, sobre todo, el de impureza. La Virgen le alumbró rescatándole de las malsanas curiosidades de esas edades de la adolescencia contra las que luchaba titánicamente consagrándose a la Inmaculada.
Pasillo del patio secundario del Colegio Salesiano San Pedro. Calle Condes de Bustillo. Sevilla. 
Según consultas realizadas en el propio colegio, este retablo es encargado por la institución docente cuando se amplían las instalaciones entre 1940 y 1945 y se incorporan estas nuevas dependencias al colegio ya existente de los Salesianos de San Pedro.
En esas mismas fechas son realizados varios encargos por los Salesianos al Pintor y Maestro Ceramista Francisco Morilla Serrano. Piezas que aun se pueden admirar en el recinto. 
Santo Domingo Savio
Algunos años después de morir, cuando se apareció a Don Bosco en uno de sus famosos sueños, le preguntó: «Domingo, ¿qué es lo que más te consoló en el momento de tu muerte?». Y él respondió: «La asistencia de la poderosa y amable Madre del Salvador». Era firme y dulce a la par. Sentía dolorosas turbaciones y dudas de conciencia, que le instaban a confesarse cada tres o cuatro días. Su ansia de penitencias era insaciable porque quería unirse a los sufrimientos de Jesús en la cruz.
Santo Domingo Savio
San Juan Bosco le ayudó en esa etapa convulsa de la vida, y no tuvo problemas en encauzarlo porque en Domingo eran proverbiales su obediencia, docilidad y generosidad. En la biografía que escribió de él, el fundador expuso los matices de un camino que hicieron de este joven el santo que es. Se percibe cómo llegó a realizar este anhelo: «Yo quiero entregarme todo al Señor. Yo debo y quiero pertenecer todo al Señor». Caritativo, humilde, devoto de Jesús Sacramentado y de María, experimentaba también un gran amor por el Santo Padre. Fue agraciado con numerosos favores místicos. Era de salud delicada, y en 1857 ésta se agravó con una pulmonía.
El Papa Pío XI lo definió como “Un pequeño, más bien gran, gigante del Espíritu”, Es el patrono de niños cantores.
El médico aconsejó que viajara a Mondonio para reponerse. Al despedirse, intuyendo su pronta muerte, se dirigió a Don Bosco y a sus compañeros, diciéndoles: «Nos veremos en el paraíso». 
Ésta reproduce la postura en la que el Santo murió. Fotografía: Liceo Salesiano de Breslau (Polonia).
Y el 9 de marzo de ese año voló al cielo después de haber recitado las oraciones que se leían a los agonizantes, y que su padre rezaba. Sus últimas palabras fueron: «Papá, ya es hora […]. Adiós, querido papá, adiós. ¡Oh, qué hermosas cosas veo!». Pío XII lo beatificó el 5 de marzo de 1950, y también lo canonizó el 12 de junio de 1954.
Oremos
Señor Dios todopoderoso, que nos has revelado que el amor a Dios y al prójimo es el compendio de toda tu ley, haz que, imitando la caridad de San Domingo Savio seamos contados un día entre los elegidos de tu reino. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.
Santo Domingo Savio - Cuerpo Incorrupto
RESUMEN - Santo Domingo Savio
Patrono: de los coros de niños, monaguillo. 
Fiesta: 9 de marzo
En 1950, el mismo año en que fue canonizada la jovencita María Goretti, mártir de la castidad, tuvo lugar la beatificación de Domingo Savio, confesor de la fe, de catorce años de edad. Su canonización tuvo lugar en 1954.
Santo Domingo Savio
DOMINGO ENTRA A FORMAR PARTE DE LA FAMILIA DE DON BOSCO
Domingo, que significa: "el que está consagrado al Señor", nació en Riva del Piamonte, Italia, en 1842. Era hijo de un campesino y desde niño manifestó deseos de ser sacerdote. Cuando San Juan Bosco empezó a preparar a algunos jóvenes para el sacerdocio, con objeto de que le ayudaran en su trabajo en favor de los niños abandonados de Turín, el párroco de Domingo le recomendó al chico. San Juan Bosco, en el primer encuentro que tuvieron los dos, se sintió muy impresionado por la evidente santidad de Domingo, quien ingresó en octubre de 1854 en el Oratorio de San Francisco de Sales de Turín, a los doce años de edad.
Santo Domingo Savio
Uno de los recuerdos imborrables que dejó Domingo en el Oratorio fue el grupo que organizó en él. Se llamaba la Compañía de María Inmaculada. Sin contar los ejercicios de piedad, el grupo ayudó a Don Bosco en trabajos tan necesarios como la limpieza de los pisos y el cuidado de los niños difíciles. En 1859, cuando Don Bosco decidió fundar la Congregación de los Salesianos, organizó una reunión; entre los veintidós presentes se hallaban todos los iniciadores de la Compañía de la Inmaculada Concepción, excepto Domingo Savio, quien había volado al cielo dos años antes.
Don Bosco y Santo Domingo Savio
Poco después de su llegada al Oratorio, Domingo tuvo oportunidad de impedir que dos chicos se peleasen a pedradas. Presentándoles su pequeño crucifijo, les dijo: "Antes de empezar, mirad a Cristo y decid: ‘Jesucristo, que era inocente, murió perdonando a sus verdugos; yo soy un pecador y voy a ofender a Cristo tratando de vengarme deliberadamente’. Después podéis empezar arrojando vuestra primera piedra contra mí". Los dos bribonzuelos quedaron avergonzados.
Santo Domingo Savio
MUCHO BIEN HIZO A DOMINGO LA GUÍA DE DON BOSCO
Domingo observaba escrupulosamente el reglamento; por supuesto, algunos de sus compañeros llevaban a mal que el santo quisiese que ellos observasen el reglamento en la misma forma. Le llamaban chismoso y le decían: "Corre a acusarnos con Don Bosco"; con lo cual no hacían sino mostrar cuán poco conocían al fundador del Oratorio, que no soportaba a los chismosos. Muy probablemente Santo Domingo reía de buena gana en esas ocasiones, pues era de un espíritu muy alegre, cosa que algunas veces le creó dificultades.
Si Domingo no tenía nada de chismoso, era en cambio muy hábil para contar cuentos; ello le daba gran ascendiente con sus compañeros, sobre todo con los más jóvenes.
Pintura del Ágora de la U. E. S. "Cardenal Spellman". Don Bosco junto a Laura Vicuña y Domingo Savio.
Fue en verdad una feliz providencia de Dios que Domingo cayese bajo la dirección de un director tan experimentado como Don Bosco, pues de otro modo se habría convertido fácilmente en un pequeño fanático. Don Bosco alentaba su alegría, su estricto cumplimiento del deber de cada día y le impulsaba a participar en los juegos de los demás niños. Así, Santo Domingo podía decir con verdad: "No puedo hacer grandes cosas. Lo que quiero es hacer aun las más pequeñas para la mayor gloria de Dios."
Don Bosco lo observa en éxtasis
"La religión debe ser como el aire que respiramos; no hay que cansar a los niños con demasiadas reglas y ejercicios de devoción" -solía decir Don Bosco-. Fiel a sus principios, prohibió a Domingo que hiciese mortificaciones corporales sin permiso expreso, diciéndole: "La penitencia que Dios quiere es la obediencia. Cada día se presentan mil oportunidades de sacrificarse alegremente: el calor, el frío, la enfermedad, el mal carácter de los otros. La vida de escuela constituye una mortificación suficiente para un niño".
Una noche Don Bosco encontró a Domingo temblando de frío en la cama, sin más cobertor que una sábana. "¿Te has vuelto loco? -le preguntó- Vas a coger una pulmonía." Domingo respondió: "No lo creo. Nuestro Señor no cogió ninguna pulmonía en el establo de Belén."
Santo Domingo Savio
DON BOSCO ESCRIBE LA BIOGRAFÍA DE SANTO DOMINGO SAVIO
La fuente más importante sobre la corta vida de Santo Domingo Savio es el relato que escribió el mismo Don Bosco. El santo se esforzó por no decir nada que no pudiese afirmar bajo juramento, particularmente por lo que se refiere a las experiencias espirituales de Domingo, tales como el conocimiento sobrenatural del estado espiritual del prójimo, de sus necesidades y del futuro.
funda la Compañía de La Inmaculada
En cierta ocasión, Domingo desapareció durante toda la mañana hasta después de la comida. Don Bosco le encontró en la iglesia, arrebatado en oración, en una postura muy poco confortable; aunque había pasado seis horas en aquel sitio, Domingo creía que aún no había terminado la primera misa de la mañana. El santo joven llamaba a esas horas de oración intensa "mis distracciones": "Siento como si el cielo se abriera sobre mi cabeza. Tengo que hacer o decir algo que haga reír a los otros."
Su padre lo presenta al Oratorio
San Juan Bosco relata que las necesidades de Inglaterra ocupaban un lugar muy especial en las oraciones de Domingo y cuenta que en "una violenta distracción", Domingo vio sobre una llanura cubierta de niebla a una multitud que avanzaba a tientas; entonces se acercó un hombre cubierto con una capa pontificia y llevando en la mano una antorcha que iluminó toda la llanura, en tanto que una voz decía: "Esta antorcha es la fe católica, que iluminará a Inglaterra." A instancias de Domingo, Don Bosco relató el incidente al Papa Pío IX, quien declaró que eso le confirmaba en su resolución de prestar especial atención a Inglaterra.
Santo Domingo Savio
MUERE EL JOVEN SANTO
La delicada salud de Domingo empezó a debilitarse y en 1857, fue enviado a Mondonio para cambiar de aire. Los médicos diagnosticaron que padecía de una inflamación en los pulmones y decidieron sangrarlo, según se acostumbraba en aquella época. El tratamiento no hizo más que precipitar el desenlace. Domingo recibió los últimos sacramentos y, al anochecer del 9 de marzo, rogó a su padre que recitara las oraciones por los agonizantes. Ya hacia el fin, trató de incorporarse y murmuró: "Adiós, papá ... El padre me dijo una cosa ... pero no puedo recordarla . . ." Súbitamente su rostro se transfiguró con una sonrisa de gozo, y exclamó: "¡Estoy viendo cosas maravillosas!" Esas fueron sus últimas palabras.
Al fallecer con apenas quince años, logró aliar una inocencia y pureza angelicales a la sabiduría de un hombre maduro, alcanzando la heroicidad de las virtudes
La causa de beatificación de Domingo se introdujo en 1914. Al principio despertó cierta oposición, por razón de la corta edad del santo. Pero el Papa Pío X consideró, por el contrario, que eso constituía un argumento en su favor y su punto de vista se impuso. Sin embargo, la beatificación no se llevó a cabo sino hasta 1950, dieciséis años después de la de Don Bosco.
Domingo Savio
Fuente bibliográfica:
"Vidas de los Santos de Butler", vol. I, excepto algunas adaptaciones hechas por las Siervas de los Corazones Traspasados de Jesús y María, y partes en letra itálica, procedentes de: "Vidas de Santos (2)", del Padre Eliécer Sálesman, (Santafé de Bogotá: Editorial Centro Don Bosco, 1994).
Santo Domingo Savio
Fuente:
Artículo publicado originalmente por evangeliodeldia.org 
http://www.aleteia.org/es/religion/contenido-agregado/hoy-celebramos-a-santo-domingo-savio-5822590023106560
http://www.corazones.org/santos/domingo_savio.htm

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